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Reencuentro con mi mejor amigo

Posted by on 10/05/2004

Te he echado tanto de menos

Lo prometo, hacía años que había conseguido dejarlo. Y , salvo alguna calada esporádica consecuencia de alguna invitación perniciosa a cargo de Paih o de Juanma, yo me había convertido en un chico sanote. Hacía ejercicio, tomaba zumitos, bebía agua a litros… pero entonces llegó el momento en que Jeifarfy se instaló en mi vida. “Pruébalos” me decía, “Pruébalos y notarás su gusto a vainilla”… esas frases fueron la antesala de mi primera incursión en el oscuro mundo de los puritos.
Lo que empezó como una cajetilla comprada por curiosidad a la par que echaba una quiniela acabó convirtiéndose en una rutina de escapadas al descansillo de la oficina. “Eso es muy malo” me decían los compañeros, “Nunca te he visto fumar y ahora que te veo deberías dejarlo” me inquiría la mujer de la limpieza, “¿Coño-Gabi-Fumas?” me asaltaba a traición mi jefe, “Deja los puritos, son muy fuertes… ¿Te hace un Malboro?” aseveraba contradictoriamente un antiguo amigo.
Tanto consejo hizo mella en mi culpabilizada mente al darme cuenta que, tal vez, debería conformarme con algo menos agresivo. Y allí, en un madrileño estanco, me reencontré con mi más fiel amigo de la adolescencia: Mall, Pall-Mall.
En ese momento no reparé en lo breve del afecto de un cigarro convencional. No tuve en cuenta que, para la duración del placer que un purito puede proporcionar son necesarios 3 cigarrillos. Y, cuando estaba apunto de acabar mi primera cajetilla roja después de tanto tiempo, tuve dudas sobre aquella relación. Acariciaba una y otra vez aquel pequeño objeto de deseo, casi vacío, de textura acartonada. Pensaba en el daño físico involuntario que podría producirme, pero también recordaba sin duda alguna que él nunca me había traicionado, que siempre había estado allí en mis peores momentos y que, cuando la ansiedad me invadía, siempre había recibido en mis labios un suave, cálido y confortable beso suyo.
Y por más que ahora hablen o que juzguen, ya sólo me queda un pensamiento al respecto: Esto es Vida.

:sgabito

2 Responses to Reencuentro con mi mejor amigo

  1. JeiFarfy

    Pero será zorra? ¿Me echas mi la culpa? ¡Tú fuiste el que empezaste, yo “apenas” te tenté y tú te avalanzaste… De todas formas, tienen mucho que agradecerme: ¡Te he devuelto la VIDA! 😛

  2. Gabi

    Por supuesto, ¿acaso no escuchas los agónicos tosidos de agradecimiento de mis pulmones? 😛

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